Liquida en la puerta
Árnica, la flor de los masajes tras una jornada dura, se une en este gel a la menta que refresca y a la cayena que templa. Bote de 50 ml con bomba, dos o tres aplicaciones al día. Anota tu móvil y paga al repartidor en la puerta.
Un gel de masaje cuya lista de la caja reúne extractos de flor y fruto con aceites aromáticos de menta, eucalipto y romero.
planta de uso tradicional en masajes para piernas, hombros y manos cansados
da la primera sensación de frío fresco al extender el gel
responsable del calor que llega después del frescor
aportan el perfume balsámico y herbal del masaje
refuerza la sensación de calor en la zona masajeada
sal mineral de la base, de textura ligera y fácil de extender
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La menta piperita enfría la piel en los primeros segundos y la cayena toma el relevo con un calor tonificante.
El árnica es la flor que se asocia desde siempre al masaje de rodillas, hombros y manos tras un día de esfuerzo.
Los aceites de eucalipto y de romero dejan un olor balsámico y limpio mientras extiendes el gel.
Dos o tres veces, siempre sobre piel limpia y seca. Con una pulsación de la bomba suele alcanzar para una rodilla o una mano.
La menta da el frío de los primeros segundos y la cayena el calor posterior; es el efecto normal del gel y se pasa solo.
Mejor no: la cayena ya calienta la piel y el calor añadido o un vendaje apretado pueden irritarla. Lávate las manos tras cada uso.
Quien tenga alergia a la aspirina, la piel dañada o esté embarazada. Prueba antes en un punto pequeño del brazo y evita ojos y mucosas.
5/5
Llevo años de pie en una pescadería del mercado de Triana y por las tardes las rodillas y las muñecas me piden tregua. Me lo pasó mi cuñada y empecé a darme un masaje al llegar a casa.
Al extenderlo viene un frescor y enseguida un calorcito que se agradece. Y desde entonces cuelgo los pies en el sofá un rato antes de cenar.
M— Mercedes R., 57, Sevilla
Con tu nombre y tu número es suficiente. No hace falta tarjeta ni datos del banco.
Un asesor del proveedor acuerda contigo la dirección, la cantidad y el día de entrega que mejor te venga.
El importe se lo das en mano al repartidor, en efectivo, cuando te entrega el paquete.